jueves, 21 de octubre de 2021

Pintura espectral, exposición de José Vallzi. Del 23 de octubre al 22 de noviembre de 2021








Texto curatorial


Con alguna resonancia se presenta en las dinámicas del arte de hoy la pretensión por revisar las obras del pasado inmediatamente reciente, ya digeridas por una o dos capas de interés en sucesividad, quizá como necesidad por encontrar la belleza hace tiempo dispersa, en problemas. En dicho proceso aparecen, con inquietante frecuencia, recuerdos por lo sublime, lo bello contemporáneo y la ironía.

La pintura en el escenario contrastado del evento artístico representa, a veces sin proponérselo, un delicado sistema de recordación para los seres humanos de la exquisita posibilidad por ser aniquilados. Me refiero a la pintura acaecida de nostalgia, perversa medida con estados atractores en verticalidad suicida, si tenemos en cuenta que la ascendencia aparece como triste reflejo por lo grande, una grandeza que nos habla desde paradigmas, podemos decirlo ahora con claridad, matemáticos, geométricos, una fuerza que arrasa dentro de la sublimidad dinámica con inusitada violencia. La vuelta hacia el ejercicio de la pintura refleja filosófica y estéticamente la libertad, una libertad del gusto aburguesado que arrostra capacidades capaces de desafiar la inminente amenaza de nuestra fatal mediocridad.

Son constantes las reclamaciones por la belleza e inclusive por su misma definición ya sea en el escenario de la academia o la percepción cultual desde lo cotidiano. Lo bello contemporáneo es el reflejo de la apertura producida por la cultura de masas donde, precisamente, todo es bello, pero al mismo tiempo todo se encuentra sujeto a crítica, aún a sabiendas que el arte hoy no es bello, ni tampoco la crítica de arte ejerce su rol. Entonces la pintura que regurgita los hijos tragados provenientes de una historiografía del arte reactualizada, representaría la evidente retirada de lo que se considera cultura elevada en medio de una sublimidad onerosa, porque goza de lo inteligible para todos y como es sabido, aquello que no se comprende, ni se asimila bello, termina siendo objeto del coleccionismo o la exposición.

En nuestro contexto del arte colombiano cobra especial vigor la ironía de pretender asimilar aún hoy la escatología del Kitch en procesos de democratización de lo sensible desde procesos de desplazamiento y sospechas por lo bello,  victoria pírrica de una sublimidad sin lo sublime, perdida de consciencia ante la muerte( con tristeza ya no nos acecha, se ha ido triste porque perdió ante nosotros su efecto transfigurador),  apuesta por la violencia como modo de expresión vivida, expuesta, así como la falta imperante del gusto.

La obra de José Vallzi, artista de Rionegro Antioquía se construye teniendo en cuenta las dimensiones estéticas de lo sublime, lo bello y la ironía, pero también la conceptualización porque en su ejercicio pictórico, podemos decir subjetivo, medial, se aleja del ruido de lo externo para procurar en el silencio de su auto encorvamiento la posibilidad de dejar salir el sujeto, el ente. Quien crea no escucha, quien pinta recurre a los presupuestos de lo otro para alcanzar ese yo iluminador en la consciencia de sí mismo, pintor que pinta al ser en su pensamiento y vive en el ser viviente como un fenómeno de vibración donde se entretejen imágenes, voces, sentimientos e ideas.

En la pintura de Vallzi lo existencial reemplaza lo sustancial cuando decide que la referencia al tratamiento de la atmósfera de las pinturas barrocas, en realidad habla de texturas cercanas a su situación frente al paisaje local, a la piel del trópico y al encuentro de la temática asociada con cierto drama latinoamericano, en todo caso sublimidad invertida que coloca al servicio de la ironía por la huida de mundo. Sus óleos se construyen con coloraciones ocres, sienas profundas, como sugiriendo que el  “soy” se encuentra dentro, en la oscuridad, pero es una pintura zeuística porque invita a salir de uno mismo para verse y también para descubrir qué existe alrededor, por ello las implicaciones con la noción de arte-lenguaje, ensamblajes de texto, control del significado de su representación figurativa, ya que se despliega desde  la oscuridad una nueva tradición de pensamiento medido, construido bajo el precepto de la predicción.

 

Oscar Salamanca





Obras





 

Título: el cuerpo desaparecido y encontrado en un río. De la serie martirologio. 

Sobre la obra de Caravaggio. El cuerpo social colombiano.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Año: 2020-21

Dimensiones : 150 x 100 cm









Título: Una mano negra se cierne sobre el territorio colombiano,  de la obra martirologio . 

Sobre la obra de Velázquez , papa Inocencio X.  El cuerpo social colombiano.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Año: 2020-21

Dimensiones : 67 x 59 cm









Título: Narciso. Sobre la obra de Caravaggio.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Año: 2020-21

Dimensiones : 167 x 93  cm








Título: El espectro de la fe.

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 29  cm









Título: El fantasma de la razón.

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 29  cm










Título:  Espectro I

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 29  cm









Título: Fuego

Técnica: Acrílico sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 15 cm









Título:  Mujer de correría I.   

Para el libro de Diana Carolina Gutiérrez

Técnica: óleo sobre lienzo  

Año: 2020-21

Dimensiones : 30x 40 cm








Título:  Mujer de correría II.  Lucrecia. Sobre Artemisia Gentileschi

Para el libro de Diana Carolina Gutiérrez

Técnica: óleo sobre lienzo   y papel.

Año: 2020-21

Dimensiones : 30x 40 cm










Título: Héroe de batalla.

Técnica: Carbón sobre papel.

Años: 2019

Dimensiones: 23x 30 cm









Título: Mujer de correría III.   Lucrecia

Para el libro de Diana Carolina Gutiérrez

Técnica: óleo sobre lienzo y papel.

Año: 2020-21

Dimensiones : 30x 40 cm









Título: Mujer de correría IV.  Lucrecia sobre Artemisia Gentileschi

Para el libro de Diana Carolina Gutiérrez

Técnica: óleo sobre lienzo   y papel.

Año: 2020-21

Dimensiones : 30x 40 cm









Título: Memento Mori. Cuerpo social colombiano. Sobre Pontorno.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Año: 2020

Dimensiones: 68 x 40 cm.










Título: Familia colombiana viendo tv. Sujetos sujetados.

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 29  cm










Título:  Violencia colombiana. 

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 29  cm









Título: Umbral. 

Técnica: waterchalk sobre papel 

Año: 2020-21

Dimensiones : 20x 14  cm







Semblanza



José Vallzi, seudónimo de Juan José Jiménez Vallejo se encuentra finalizando el programa de Maestro en Artes Visuales de la Universidad Nacional abierta y a distancia Unad, actualmente se desempeña como profesor de pintura / dibujo de la alcaldía de Rionegro Antioquía y como maestro director en el Atelier de pintura de la misma ciudad.  Ha realizado exposiciones colectivas nacionales e internacionales y cuenta con 6 exposiciones individuales en la ciudad de Medellín y Rionegro. Ha desarrollado diversos proyectos de creación y comisiones en Colombia. Como reconocimiento a su labor de investigación-creación ha recibido los siguientes premios: Ganador del estímulo de circulación internacional para artistas y el estímulo para creación de obra para artistas emergentes, ambas del programa de estímulos del municipio de Rionegro.


Instagram del artista

facebook de artista

vallzij@gmail.com






2 comentarios:

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  2. Gracias al artista por exponer, con los trazos magistrales de su obra, los fantasmas que caminan a nuestro lado, disfrazados de imaginarios, apertrechados en lo simbólico; aquellos que con sus ruidos obnubilan eso que Lacan llama "lo real", aquello que él mismo nos dice que es imposible, en la medida que solo vemos lo inmediato, lo superficial, lo que el profesor Salamanca, advierte sobre eso que los medios quieren hacer que creamos, que imaginemos. Una realidad oculta, fantasmal que hoy el artista devela con su obra. La matemática no es ajena a estos fantasmas, pues ya en ese grupo de místicos que seguían a su maestro Pitágoras, había algunos que como el artista Juan José, hoy nos muestra; ellos también intentaron develar esos fantasmas que cubrían de irracionalidad, de formas inimaginables, impensables el imaginario instituido y simbolizado como el mármol de sus estatuas, duro, fijo, estático...

    Oscar Fernández Sánchez
    Profesor Departamento de Matemáticas
    Universidad Tecnológica de Pereira

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